29.10.08

Grito

Me creí por un dulce instante
el señor de los hilos del tiempo,
el dueño de la felicidad incesante
Nada más que un reflejo
No puedo librarme del dolor que siento

Desafiando la realidad
El alba ha roto el velo de la ilusión
Y me ha dejado en el alma oquedad
Con el sonido de su voz en pedazos
El calor de sus abrazos

De nuevo quise hacerte retornar
quise ver color vivo en tu piel
¿Qué daría, por verte de la tierra, retoñar?
Soy el nada más que el jardinero fiel
del jardín de las margaritas acechadas

Voy a segar la muerte con mis palabras
lucharé iracundo contra las sales del reloj
contra todoas sus intenciones macabras
y sus brazos de tierra blanda
que te encadenan al olvido

Requiero de nuevo, tus huesos
junto a mi sombra desolada
Aguardo frente al cemento con la sonrisa desdoblada
Rogándo a la vida, uno de sus besos
sobre la faz de tu mirada