Ernesto, ¿cierto?
Oye, no apareces en la lista.
Ni modo, mi hermano…
Cuando despertó, todavía veía oscuro. A pesar de la esplendente luz frente a el. El penetrante olor a antiséptico delató de inmediato el escenario.
Todo cuanto podía recordar, era la voz profunda y condolente de ese extraño sueño. La oscuridad lo cubría, por lo que la luz acribillando sus ojos entrecerrados, no le venía en gracia.
A toda prisa, casi tropezando con el marco de la puerta, un doctor entró respirando agitado.
¡Cielos!
¿Es posible? ¿Se encuentra usted bien, senor?
No supo como contestarle. Su cabeza giraba todavía.
El médico comenzó a revisar sus signos vitales.
Sabe usted que practicamente, acaba de volver de la muerte no?
Si, senor, nosotros habíamos abandonado toda esperanza de que usted reaccionara.
¿Cree usted en los milagros?
Su mirada perpleja combatía la el reflejo de la linterna que le apuntaba a las pupilas. El doctor sonreía amablemente.
Pues debería, amigo… debería.
* * *
Un par de día más tarde, abandonó el hospital más lúcido y fuerte. Como si nada hubiera pasado; como si su auto no se hubiera estrellado contra el muro de contención y lo hubiera traspasado para rodar colina abajo hasta incendiarse en la sima, bajo el enorme árbol que cayó encima tras el impacto, aquella tarde, hace dos semanas.
¿Por qué no se había muerto? ¿Algo pendiente por hacer en la tierra? ¿Mala o buena suerte? ¿Dios? ¿El diablo? Daba Igual, no creía en ninguna de las anteriores.
Al hurgar en su bolsillo para buscar las llaves de su auto, se dio cuenta de dos cosas: Uno, las llaves quedaron dentro; dos, no importaba, a lo mejor el auto no iba a servirle de mucho ahora que estaba hecho pedazos.
No encontró las llaves. Pero sí una hoja volante.
El papel amarillo yacía ajado adentro, desde quien sabe cuando.

En su otro bolsillo encontró su V3i, se alegró. Con su teléfono en la mano su vida volvía a tener sentido. Y al verlo más de cerca, se sorprendió aún más.
¿Cómo demonios no se había hecho pedazos en el accidente?
Y además, ¡Hoy era martes! El martes de la feria.


