Se vistió de madera fina;
Y se marchó sin explicarme que la muerte
Había empezado por raptarle la voz.
Me dejó con los huesos de su sombra
Me dejó dibujandole el signo a la pregunta
Y antes que me diera cuenta
Ya estaba espantando al miedo
Con mi ejército de preguntas
La ví por ultima vez
Y languidecía ella;
Como el ocaso en las manos de la tarde
Al mirarle a los ojos
Tuve que sujetarme de sus pestañas
Para no caer en el abismo de su mirada
Y antes que diera cuenta
Ya estaba construyendo el castillo
Con argumentos en vez de naipes
Y se marchó sin explicarme que la muerte
Había empezado por raptarle la voz.
Me dejó con los huesos de su sombra
Me dejó dibujandole el signo a la pregunta
Y antes que me diera cuenta
Ya estaba espantando al miedo
Con mi ejército de preguntas
La ví por ultima vez
Y languidecía ella;
Como el ocaso en las manos de la tarde
Al mirarle a los ojos
Tuve que sujetarme de sus pestañas
Para no caer en el abismo de su mirada
Y antes que diera cuenta
Ya estaba construyendo el castillo
Con argumentos en vez de naipes
Se vistió de silencio;
Con un ramo de rosas blancas a su lado
con la orilla del universo en sus labios
Se vistió de huesos y de noche espesa
Y antes que me diera cuenta
Ya dejaba escapar las noches por la ventana
Emergió de la tierra la mujer que me dió a luz
No una, sino tres veces
Porque en esos días no bastaba nacer una vez para existir
Y por pensarme corazón mecánico, tempestad de carne
Me quedé sin horizonte para mi brújula
Y antes que me diera cuenta
Estaba extrañandote antes de perderte
Deseando ser tierra entre la tierra que te guarda
Ya dejaba escapar las noches por la ventana
Emergió de la tierra la mujer que me dió a luz
No una, sino tres veces
Porque en esos días no bastaba nacer una vez para existir
Y por pensarme corazón mecánico, tempestad de carne
Me quedé sin horizonte para mi brújula
Y antes que me diera cuenta
Estaba extrañandote antes de perderte
Deseando ser tierra entre la tierra que te guarda
