23.1.11

IV

Se vistió de madera fina;
Y se marchó sin explicarme que la muerte
Había empezado por raptarle la voz.
Me dejó con los huesos de su sombra
Me dejó dibujandole el signo a la pregunta

Y antes que me diera cuenta
Ya estaba espantando al miedo
Con mi ejército de preguntas

La ví por ultima vez
Y languidecía ella;
Como el ocaso en las manos de la tarde
Al mirarle a los ojos
Tuve que sujetarme de sus pestañas
Para no caer en el abismo de su mirada

Y antes que diera cuenta
Ya estaba construyendo el castillo
Con argumentos en vez de naipes

Se vistió de silencio;
Con un ramo de rosas blancas a su lado
con la orilla del universo en sus labios
Se vistió de huesos y de noche espesa

Y antes que me diera cuenta
Ya dejaba escapar las noches por la ventana

Emergió de la tierra la mujer que me dió a luz
No una, sino tres veces
Porque en esos días no bastaba nacer una vez para existir
Y por pensarme corazón mecánico, tempestad de carne
Me quedé sin horizonte para mi brújula

Y antes que me diera cuenta
Estaba extrañandote antes de perderte
Deseando ser tierra entre la tierra que te guarda