Yo jamás creí que alguna vez mis ojos
Verían en tus ojos, el vacío infinito
Que recorre las calles de tu mirada.
Extraño tu sonrisa, tu vida y tus enojos
Y llego el día, he de ser mas fuerte que el frio
La noche imposible de tus silencios eternos
Yo jamás creí, que dejaría de ser fuerte
Para sostener tus minutos y tus suspiros
Te dejás caer en los brazos de la muerte
Mientras golpeo con las manos heridas de tiempo
Yo jamás crei que alguna vez tomaría tu mano
Y…
¿A donde se te fue la vida?
Heme aquí en esta hora amarga
Destilando mi corazón baldío
Sobre esta tumba que me embarga
Es ahora cuando lloro por tus besos
Ahora que el dolor está vivo,
Y siento que se me pega a los huesos.
Y se llegó el día en que tengo que ser
Mas fuerte que tu muerte
Quisiera arrancarte de los brazos del final
La esperanza se me ha convertido en un grito
desprendido de mi boca cosida de silencios
Busco entre la tierra a despojos
Desnudando mi dolor lactante
Esperándo encontrar un destello de tus ojos
Porque me has dejado errante
Aciaga esta hora que he vivido
No alcanzo a comprender tu vuelo
Las únicas manos que me han sostenido
Están ahora cruzadas, bajo el suelo.
La vida entera no me va a alcanzar para extrañarte...
(29 enero de 2008; a una semana... y aún no lo creo)
29.1.08
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Veo que siguen trayendo plantas al Jardín. Vamos a ver las malas hierbas de este año.
Publicar un comentario