Hay quienes piensan que el cadáver de una rosa
dice cosas aún después de muerto
Hay quienes cargan el cadáver de una rosa
aún después de muertos
Existen rosas que nunca mueren
Hay tantas cosas que no caben dentro de un recuerdo
aunque estén muertas
Hay recuerdos que no deberían volver a la vida
Y hombres que vuelven a la vida
aún después de estar vivos
Hay quienes cargan el cadaver de un recuerdo
Ellos piensan que dice cosas -todavía-
Hay quienes tienen las manos de palo
para que no hieran su piel las espinas
Y el frío no doblegue sus articulaciones
Hay desiertos que tienen eco
Y suenan como los recuerdos
Esos recuerdos tienen espinas
Hay hombres que vagan por esos desiertos
sin recoger las rosas; no tienen manos de palo
tienen el alma manchada de tinta y óleo
Hay silencios que fastidian y enferman
Habrá quienes los llevan prisioneros en su cabeza
Hay quien ve ojos que los ven sin mirarlos
Algunos piensan que el silencio les ha hablado
Les ha dicho cosas; que vuelvan a la vida
Hay quienes tienen el alma de palo

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