Compañero de sombras y de tardes que nos caben en los bolsillos
eterno enagenado de las ideas imposibles
Hay demasiados fantasmas rondando tus huesos
Hay un holocausto tendido a tu silueta
Amigo del hombre de las profundidades
Sos el alma de los infiernos
Ardiendo al paso de redobles de corazones insensatos
El universo ha otorgado un manto interminable
Compañero hasta la muerte de los genocidios
ariete de incontables portazos y talegazos
El aleteo del león sobre las nubes
Hoy ha perecido el sueño de la razón
Hoy somos un insitinto brillante ante la gran dama
Y nos hace falta tanto...
4.8.08
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