¡Que soledad exclama Dánae!
Más tarde se haría eterno…
Sintiendo el mar mover, temiendo por su vida en su encierro
Aquí si, érase ella con su pequeño a la deriva
Lo abraza evitando mantener temeroso su corazón
Su padre hecho oro de arenas lo engendró
Su espada y sus palabras a recorrer la eternidad
Tú esencia por una sola vez….
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